Esta mañana hemos empezado a trabajar a las 8:00. Ya había gente esperando en el hotel para ver trabajar a los mecánicos sobre los coches. Estos aficionados son increíbles.
Después de unos días un poco más distendidos, ya empezamos a coger ritmo de carrera.
Los mecánicos han afinado los últimos detalles del coche y todo listo. Por delante teníamos casi 600 kilómetros de carretera para ir desde Buenos Aires hasta Mar del Plata, ciudad de veraneo por excelencia de los argentinos.
Antes de llegar a Mar del Plata hemos realizado un pequeño test que nos ha ayudado a encontrar los límites del coche. La primera situación divertida ha estado cuando Nasser se ha subido al lado de Robby en el coche para conocer más rápidamente estos límites. Por la cara que ha puesto Nasser ha quedado suficientemente claro con una vuelta.
Cuando vimos por primera vez el coche, Nasser y yo nos miramos y pensamos: “Parecía más grande”. El coche tiene la particularidad que todo el motor y la caja de cambios estás colocados en la parte posterior, sobre las ruedas traseras. Detrás de nuestras espaldas y debajo de nuestros asientos se encuentran los depósitos de gasolina. El espació del habitáculo es algo más grande que el Volkswagen, pero no mucho más. Tenemos el inconveniente de que la puerta por la que entramos es en realidad el cristal y debajo tenemos los tubos de la carrocería, que hacen más seguro si cabe que el Volkswagen. Tenemos que buscar todos los pequeños rincones para poder poner nuestro material sin dificultar el acceso a las herramientas.
En cuanto a la suspensión, qué os puedo contar que no sepáis… ”se lo comen todo” literalmente. Las suspensiones no son regulables, pero tienen un complejo reglaje en función de la parte del amortiguador que utilizas. No tienen regulación externa de ningún tipo. Es cómoda pero a su vez efectiva.
Y el motor…uuufff, la gran bestia. Es un 8 cilindros que reacciona como una moto, sube de revoluciones de una manera espectacular y sin dudar. Acelera en todos los regímenes de vueltas y la velocidad punta es bastante superior a los cuatro ruedas motrices, alrededor de 210-220 km/h. Este aspecto nos favorecerá en especiales rápidas o muy rápidas, sin olvidarnos de las zonas rotas y rápidas, donde aun nos da mayor ventaja.
Una de las curiosidades de este vehículo es el freno de mano. Como podéis observar en la foto es la palanca que se encuentra más cerca del asiento del piloto. Esta palanca tiene dos funciones, si la apretamos hacia delante nos frenará la rueda trasera derecha, si la tiramos hacia a tras nos frenará la rueda trasera izquierda. ¡Qué divertido va ha ser!
Otra de las cosas a las que nos hemos de acostumbrar es a los valores de las presiones de los neumáticos, que aparecen libras (1 bar son 14,7 libras) y del depósito de combustible, que marca en galones (1 galón son 3,78 litros). Eso nos dará algunos quebraderos de cabeza al principio, pero creo que será cuestión de días.
Esta noche aun les queda un poco de trabajo a los mecánicos para poder dejar todo a punto para la gran cita de las verificaciones.
Buenas noches a todos.
Estos días son un poco diferentes de lo normal. Ayer todo salió a pedir de boca, estuvimos visualizando la carrera con Nasser y marcando un poco el planteamiento de la misma.
Por la noche nos dimos un pequeño “homenaje” en un restaurante de Puerto Madero para marcar el inicio de la carera.
Esta mañana nos hemos reunido con Robby Gordon (nuestro compañero de equipo) para sentar las bases de la carrera y después de comer. La comida ha sido inmejorable. Walter, un amigo argentino, nos ha llevado a un restaurante en la zona portuaria menos conocida de Buenos Aires. Un pequeño restaurante regentado por un argentino de origen español que ha hecho las delicias de nuestro paladar.
Después de comer… la presentación oficial del juguete y los niños.
Hemos empezado a conocer las particularidades del coche y descubrir sus secretos más escondidos.
Lo más sorprendente es que es un coche muy simple, a primera vista. Luego abres el portón trasero y te das cuenta lo que esconde…un V8 gasolina que sube de vueltas como una moto, increíble.
Una de las particularidades del coche es su suspensión, muy blanda pero muy efectiva. La carrocería se inclina de una forma exagerada en las curvas, pero está muy bien equilibrada. Nos tendremos que acostumbrar a ello. Los acelerones intermitentes no son muy bien recibidos, parece como si estuvieras montado en un camello, pero me gusta.
Los mecánicos han tenido que trabajar un poco para colocar a nuestro gusto una serie de cosas, pero a estas horas ya está todo listo. Mañana será el gran día y dirección Mar del Plata haremos el test para verificar el coche y acoplarnos a la conducción. Me muero de ganas por ponerme el casco y tener mis primeras sensaciones con este monstruo del Dakar!!!
Mañana os contare las peripecias de la primera toma de contacto. Un saludo a todos.
Lucas Cruz
PD: Como nota curiosa, esta mañana me ha contactado por e-mail una persona que ayer intentó hacerse unas fotos con Nasser y conmigo y no nos encontró. Finalmente, esta mañana ha podido hacerlas. Que paciencia tenéis los aficionados!!! Es de agradecer.
Ayer terminábamos diciendo que había previsión de lluvia para por la noche, lo cual nos favorecía para los adelantamientos. Y vaya que llovió, pues cayó en una noche lo que no había llovido en todo el año. Esa circunstancia nos ha permitido superar a los coches que llevábamos delante sin problemas, aunque hay que reconocer que en algunos puntos la cosa estaba muy, muy delicada y se pasaba por los pelos.
El único problema en la primera parte de la especial es que hemos pinchado y luego hemos tenido que volver a adelantar a Leal, que no lo ha puesto nada fácil en una zona seca, con polvo, aunque al volver al barro le hemos superado sin problemas.
Al llegar a un control de paso nos han parado. Nosotros no sabíamos que se iba a neutralizar el tramo y al principio nos sonaba raro que no nos devolvieran el cartón. Luego nos han dicho que había una parte que estaba muy machacada por los camiones, que habían salido antes hoy.
La segunda parte de la especial era por montañas, con subidas y bajadas por pista rodeadas de grandes piedras. También había algún trozo con rectas de 15/20 km.
Al final hemos sumado otra victoria en el casillero, en un día especial para la carrera, ya que hoy se cumplía el vigesimoquinto aniversario del creador de la carrera, Thierry Sabine.
Mañana es un día no demasiado complicado, con recta, cruce de 90º, recta, cruce de 90º, recta… y así hasta el final. Se trata de cumplir el trámite y llegar hasta el final del rallye.
Hoy ha sido uno de esos días en los que todo se ha torcido. Nada más salir, en el kilómetro 5, nos hemos quedado atascados en una duna muy pequeñita, pero nos ha costado mucho sacar el coche. Hemos perdido nueve minutos. Un poco más adelante, nos hemos liado en un paso, que no encontrábamos y hemos vuelto a perder tiempo.
No acaba aquí la crónica de desdichas, ya que al llegar a unas dunas el coche se calentaba y hemos tenido que ir haciendo eses, ya que no podía subir. Para colmo de males, hemos salido de la última duna muy a la izquierda y hemos ido a parar a un río seco del que nos ha costado bastante salir.
Un poco más adelante la caja de cambios se ha roto. La primera no entraba y la segunda se saltaba, a lo que hay que sumar que a 11 km para el final de la especial se ha pinchado un neumático. Un día horrible.
Y la verdad es que después de todo “sólo” hemos perdido 10 minutos gracias a que Nasser ha hecho una buena excursión cerca de la meta. La mayor faena es que mañana él sale justo delante de nosotros, es pista y no nos va a dejar pasar, lo cual complica la remontada. Pero bueno, quedan dos etapas largas y nosotros vamos a darlo todo para luchar por la victoria.
Ayer la etapa fue muy dura. Tanto que la organización ha tenido que acortar la especial de hoy, ya que habían llegado muy pocos coches a la meta y corrían el riesgo de quedarse sin participantes. Para que luego digan que el nuevo Dakar no es difícil… Así las cosas, hemos hecho 50 km menos de los previstos inicialmente.
Hoy hemos salido a recuperar el tiempo perdido, aunque en los primeros kilómetros, con mucho fuera de pista y hierba de camello, Nasser nos ha sacado unos segundos. Pero luego ha llegado un tramo de pista y han cometido un error de navegación que nos ha permitido adelantarle. El final de la etapa era otra vez de hierba de camello y Nasser ha corrido como si le persiguiera alguien, tomando muchos riesgos, y nos ha vuelto a cazar, con lo que hemos llegado a la meta juntos y le hemos recuperado casi dos minutos.
Ahora estamos un poco más cerca y deberíamos ganar tres de las cuatro etapas que quedan. En las primeras jornadas ya ganamos especiales saliendo primeros, ¿por qué no lo vamos a hacer ahora?
Tras seis días de intensa carrera, por fin ha llegado la esperada jornada de descanso. Hoy empezábamos con las dunas, donde nos lo hemos tomado con tranquilidad. Peterhansel y Al Attiyah han salido como si les persiguiera alguien, pero nosotros hemos optado por mantener la calma. La etapa era muy larga. Tras las dunas venía un tramo fuera de pista, con muchísimos baches seguidos, marcados con peligro 2. Aquí también hemos optado por relajar el ritmo.
Pasada la zona rota hemos apretado el ritmo y al poco rato nos hemos encontrado con Peterhansel (que se había pasado un waypoint escondido) y Al Attiyah. Hemos tirado los tres juntos hasta que Peterhansel ha sufrido su primer pinchazo. Luego ha tenido tres más.
A partir de ahí íbamos muy pegados a Nasser, tanto que cerca de la meta no hemos visto una piedra y hemos pinchado una rueda, con lo que hemos perdido algo más de un minuto. Una vez solucionado el problema, hemos apretado hasta la meta y hemos ganado la etapa, por muy poco, pero hemos ganado.
La verdad es que, como suele ser habitual, la organización ha puesto una etapa muy dura antes del día de descanso. Estará llegando gente toda la noche y durante todo el día de mañana. Habrá muchas bajas. Pero así es el Dakar.
Hoy la etapa comenzaba por ríos secos, en los que ibas cambiando de uno a otro constantemente. Era muy fácil equivocarse de río. Luego pasábamos por una zona de salares, muy rápida, antes de llegar a las dunas de Iquique, rematadas con una bajada espectacular.
Resultaba bastante complicado abrir pista y al principio lo hemos ido haciendo bien. Sin embargo, en un sitio en teoría fácil nos hemos despistado. Había que girar a la derecha para coger una pista y lo hemos hecho, pero el camino bueno era una pista paralela un poco más a la derecha. La primera referencia a partir de ese punto ha coincidido, pero la segunda ya no, con lo que nos hemos dado cuenta que íbamos mal y había que recortar hacia la derecha para encontrar el camino bueno, haciendo un fuera de pistabastant complicado. Al Attiyah y Peterhansel venían detrás, por el mismo camino que nosotros. Al ver que los dos primeros nos íbamos a la derecha, Peterhansel ha recortado antes por un sitio más fácil y nos ha adelantado a ambos.
A partir de ahí nos hemos dedicado a seguirle hasta que se ha despistado en un cruce y le hemos vuelto a adelantar. Nuevamente primeros, hemos apretado el ritmo para recuperar el tiempo perdido. Peterhansel, intentando seguirnos ha pinchado. Al llegar a las dunas teníamos una moto delante que ha dudado y, por no darle por detrás, Carlos ha frenado y nos hemos atascado, perdiendo unos dos minutos.
De cara a mañana se presenta otra etapa muy complicada en la que abrirá Peterhansel. A nosotros nos habría ido bien salir justo detrás de él para controlarle, pero tenemos en medio a Al Attiyah. El Dakar de verdad ha empezado y las diferencias son mínimas.
Hoy nos hemos pegado un madrugón para hacer un larguísimo enlace de 553 km, ascendiendo hasta casi 5.000 metros. La verdad es que se pasaba por sitios preciosos, pero ha sido una paliza.
La especial no era muy larga (poco más de 200 km) y comenzaba con un terreno muy pedregoso, para pasar luego a una zona en la que había muchísimos caminos y, por lo tanto, mucha navegación. Lo hemos pasado sin problemas. Luego había un trozo muy roto con mucha piedra, para acabar por el cauce de un río, en una pista que alternaba las zonas rápidas con otras muy sinuosas. Peterhansel ha pinchado en esos últimos kilómetros.
Ya estamos en Chile y comienza el desierto. Aquí en el campamento hay mucho viento y mucho viento. Pero es lo que hay. Ahora toca preparar la etapa de mañana en la que abrimos pista, algo que no nos favorece, ya que este año ha habido muy pocos abandonos en las motos (quizá porque la primera parte no ha sido muy dura) y te encuentras muchas en el recorrido, algo que complica los adelantamientos, pues van en grupos de tres o cuatro pilotos y levantan mucho polvo.
La etapa de mañana es larga y tendrá un poco de todo. Al final del día nos encontraremos las primeras dunas en los últimos kilómetros de la especial. Llegando a la meta haremos la bajada de la gran duna de Iquique, un descenso larguísimo y espectacular en el que literalmente te quedas colgado de los arneses por tu propio peso.
Empiezan las etapas duras, pero bueno, hoy podemos disfrutar de lo que queda de día comiendo un helado.
La etapa de hoy se dividía en dos especiales. El primer tramo era un poco diferente a los de los días precedentes, pues había un poco de todo: fuera de pista, pista de arena ondulada y húmeda… Le seguía una zona que comenzaba con unos caminos con una grava grande, que patinaba mucho. Esto penalizaba a quien abría pista, ya que la iba limpiando. Después entrábamos en una zona con muchos badenes marcados con dos peligros, que no daban confianza y hemos preferido no arriesgar. La parte final de la especial era tipo WRC y algo más lenta.
El segundo tramo era dentro de la vegetación, parecido a una selva. Hemos salido muy deprisa y con poco margen de error. Hemos atacado para recuperar el tiempo perdido en la primera especial y nos ha salido bastante bien. Alguno de los pilotos que nos seguían no se explicaban el tiempo.
Naser ha sufrido un par de salidas de pista que casi le cuestan unos cuantos minutos. Se ha salido una vez antes de entrar a un puente y la segunda le ha dado un golpe a un árbol. Ha dañado sólo la parte delantera derecha de la carrocería (otra vez ha tenido la suerte de cara). Ginielle nos ha dicho que no se explicaba el tiempo que hemos hecho en la especial, y la verdad es que hemos apretado de lo lindo.
Mañana el día empieza con un gran enlace hasta llegar a Chile, para realizar una especial que empezara un poco más tarde de lo normal, a las 13:20 hora argentina, que es la del rallye (4 horas más que en España). Empieza el desierto de Atacama.
La organización ha previsto un dispositivo especial para atravesar la cordillera de los Andes, puesto que estaremos a 4.700 metros de altura y, como es peligroso estar mucho tiempo a esa altitud, tienen que irse turnando para auxiliar a los participantes que lo necesiten. No sólo es dura la carrera, sino también los enlaces.
Segunda etapa del Dakar, que se desarrollaba por pistas muy de rallye, rápidas y con muchas piedras a los lados. Había que ir muy fino. En un momento dado ha llovido bastante, a lo que se ha sumado que hemos vuelto a tener problemas con los limpiaparabrisas, que dejaban de funcionar de forma intermitente. Esta noche los volverán a repasar para ver si se soluciona definitivamente.
La etapa era cien por cien nueva y hemos rodado a buen ritmo, pero sin riesgos. Nasser, por su parte, se ha salido y ha golpeado contra una piedra. Afortunadamente para él, llevaba montada la defensa delantera y no ha dañado el radiador. En cuanto a sus problemas de calentamiento, el coche lleva una válvula que regula el trabajo de los dos turbos. Si esa válvula se calienta se pone el modo “emergencia”, lo que reduce la potencia.
El formato de etapas en el que las motos hacen pistas diferentes en una buena parte del trazado funciona bien, y hasta cerca de la meta no hemos tenido que adelantar a ninguna. Eso sí, hemos perdido algo de tiempo. Aunque más hemos perdido al alcanzar a un coche de la organización. En estas zonas tan pobladas, la organización manda un vehículo por la pista que verifica que no pueda haber problemas con el público. Van conectados por radio con la dirección de carrera, por si les “cazamos”. Parece ser que cuando han preguntado por nosotros han entendido que estábamos a 7 km, cuando en realidad lo que les decían es que nos faltaban 7 km para la meta, o lo que es lo mismo, que estábamos en su estela de polvo. Hemos tardado en adelantar y hemos perdido unos 40 segundos. Esperemos que no hagan falta más adelante.
Otro de nuestros compañeros, Marc Miller, ha volcado en una curva. El cristal estaba muy roto y ha tenido que cortarlo con un machete para retirarlo y poder ver el camino. Ha perdido casi una hora entre la reparación, más el tiempo que ha rodado sin cristal.
La tercera etapa estará dividida en dos tramos, con una zona neutralizada intermedia. El primer tramo es de 227 km, sobre pista de piedras sueltas, mientras la segunda parte tiene 102 km. Comenzamos a rodar en altura, ya que todo el día se va entre 2.000-2.200 metros, llegando en algunos puntos de la especial a ascender hasta los 3.700 metros.
Por cierto, os voy a contar una curiosidad. Aquí estamos en verano y hace mucho calor, con lo que cada vez que el equipo gana una etapa se regalan helados a todos los mecánicos y a todos los periodistas que estén por la zona. Hoy, por segundo día consecutivo, hemos repartido helados. Esperemos que tengamos que repartir muchos más.